MENSAJE DEL DOCTOR JOSÉ FÉLIX LAFAURIE RIVERA

PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN COLOMBIANA DE GANADEROS, FEDEGÁN, CON MOTIVO DEL DÍA NACIONAL DEL GANADERO

SEPTIEMBRE DE 2014

Una vez más, los ganaderos de Colombia se reúnen, durante los últimos días del mes de septiembre, a celebrar en Día Nacional del Ganadero, en conmemoración del sacrificio de José Raimundo Sojo Zambrano, expresidente de Fedegán y prominente hombre público, a manos de la violencia asesina de las Farc el 30 de septiembre de 1995.

Es nuestra intención que esta celebración sea cada vez más significativa para el ganadero en su región; que sea una oportunidad para el encuentro, para el debate de los temas que nos atañen,   para honrar a nuestras víctimas y para enaltecer a los ganaderos que se erigen como ejemplo local en la tarea un tanto anónima, bastante ingrata y hasta perseguida, de producir carne y leche para el pueblo colombiano, sin perder de vista nunca las posibilidades de conquistar mercados en el exterior. Y claro, queremos que sea también una fiesta, una celebración optimista, que nos permita hacer un alto en el camino esforzado y a veces angustioso de la producción, para dejarle un espacio al positivismo y la alegría; una verdadera fiesta ganadera.

En esta ocasión hay algunos aspectos coyunturales que deseo recalcar. Son bien conocidas por ustedes las diferencias que, después de años de una alianza estratégica eficiente y fructífera, se empezaron a dar, durante un tiempo, con el Ministerio de Agricultura y con el Gobierno en general, en parte por las normales diferencias de posición que puede haber entre un gremio y el Gobierno frente a grandes temas nacionales, como también sobre temas específicos que afectan al sector, como el precario avance de la Agenda Interna de competitividad para enfrentar con algún éxito lops retos derivados de los TLC suscritos durante los últimos años. Tales diferencias desembocaron, inclusive, en una millonaria y cuestionada auditoria externa, cuyos procedimientos y resultados fueron desestimados por la Contraloría General de la República y hoy están siendo investigados por la Procuraduría General de la Nación.

Lo primero es un parte de tranquilidad a los ganaderos. Los recursos de la Cuota del Fomentos Ganadero y Lechero -sus recursos- han sido y serán cuidadosamente manejados, con racionalidad y transparencia, como les hemos informado, semestre a semestre, en los Cuadernos Ganaderos que son distribuidos durante los ciclos de vacunación. En su momento, les estaremos informando sobre los resultados de la auditoría que, una vez más, como todos los años, nos realiza actualmente la Contraloría General de la República.

Lo segundo es también una noticia positiva. De nuestra parte, con el espíritu que se respira en el segundo mandato Santos frente al sector agropecuario, expresado en el nombramiento de Aurelio Iragorrri Castro como Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, hemos expresado nuestra mejor disposición de pasar la página y retomar agendas conjuntas, que nos permitan recuperar sinergias perdidas y avanzar en los principales factores de competitividad sectorial, no solo para sostener y fortalecer nuestra posición histórica en el mercado nacional, sino para dar el definitivo salto hacia los mercados internacionales de mejores precios, sobre todo de la carne, hoy cerrados por falta de accesibilidad sanitaria y de inocuidad.

El Ministro Iragorri visitó a la Junta Directiva de Fedegán un su última sesión, y con gran franqueza nos manifestó su intención de trabajar con nosotros en la recuperación del sector, pero también sin nosotros, si no estuviéramos dispuestos a reconstruir los puentes averiados y, sobre todo, a pasar de los planes a la acción y de la retórica al pragmatismo en las decisiones; un estilo gerencial con el que, definitivamente, nos sentimos cómodos, y así se lo expresamos al Ministro, como le reiteramos, con la misma franqueza, nuestra disposición de siempre al trabajo conjunto, pero también nuestra independencia dentro de un marco de respeto a la diferencia. Pensar diferente al Gobierno no es hacer oposición al Gobierno.

Frente a la coyuntura de la producción quiero compartir también unas breves reflexiones. Atravesamos por un buen momento de precios, tanto en animales vivos como en leche, pero hacia delante hay nubes en el horizonte. Estamos en un periodo de transición entre una fase de liquidación hacia una de retención de hembras, afortunada porque, literalmente, nos veníamos comiendo el hato, pero esa coyuntura se ve desmejorada por unos costos crecientes sin el prometido control del Estado. Un solo ejemplo. Nadie se explica por qué la drástica reducción de los precios del maíz en Estados Unidos no se refleja en menores costos de los concentrados, Una vez más, en Colombia los precios solo se mueven hacia arriba, en tanto que la industria, el eslabón comercial y los intermediarios se quedan con un beneficio que debería compartirse con el ganadero.

La leche todavía transita por un momento de precios relativamente buenos, sobre todo por el efecto de la sequía sobre la oferta y los últimos coletazos de buen precio internacional. Pero este último viene cayendo de manera sostenida y las importaciones crecientes ya se empiezan a sentir, dentro de los cupos autorizados en los TLC, lo cual afectará el precio al productor, como lo seguirá haciendo el contrabando de leche en polvo -y de animales también- a través de las vulnerables fronteras con Venezuela y Ecuador.

La inseguridad, mientras tanto, está empezando a levantar cabeza en algunas regiones, a través de la extorsión generalizada y también del secuestro, dos delitos que considerábamos una página cerrada de la historia ganadera nacional. No quiero adentrarme en apreciaciones sobre el proceso de negociaciones en La Habana, pero debo llamar la atención de las autoridades sobre tan peligroso resurgimiento en las principales regiones ganadera, donde el temor está reapareciendo como sensación cotidiana, con todas sus consecuencias sobre la dignidad humana y también sobre la productividad ganadera.

Mi último mensaje. Durante 2014 estamos celebrando veinte años de la parafiscalidad ganadera, que obtuvo Fedegán en 1993 y empezó a administrar en 1994, gracias a su representatividad como gremio ganadero nacional, reconocida a nivel nacional e internacional, y a su capacidad de gestión, que ha refrendado durante dos décadas con logros incuestionables y con una red de servicios para un número cada vez mayor de ganaderos en todo el país. Es una gestión que merece el apoyo de todos los ganaderos, en todas las regiones y a través de todas sus organizaciones gremiales. La parafiscalidad ganadera es un patrimonio de la ganadería colombiana, conseguido y fortalecido gracias a Fedegán; un patrimonio que nos corresponde defender y que defenderemos con decisión y entereza.

Finalmente, nuestro reconocimiento a los ganaderos destacados con motivo de esta celebración, y un saludo fraternal a todos los ganaderos colombianos, unido a un mensaje de optimismo y espíritu de futuro frente a las dificultades y amenazas, porque, sencillamente, siempre, “Nuestro gremio ganadero es un gremio ganador”.

MUCHAS GRACIAS 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*